En el bebe: Aumenta de peso. Desarrolla su actividad sensorial.
A partir de la semana 31 de embarazo, el bebe ya no crece demasiado de estatura ya que no le queda mucho espacio en el útero. Pero si ahora va fabricando grasa corporal para ir aumentando su peso, llegando casi a más de 1.5 Kg.
El líquido amniótico se va disminuyendo para que el feto tenga más lugar, pero aun así el útero sigue quedando cada día más pequeño por lo que no se puede mover tanto y solo estira sus piernas y brazos dando patadas, puñetazos o codazos a la madre.
El bebe ya tiene su actividad sensorial bastante desarrollada, al no poderse mover demasiado, comienza a explorar sus sentidos y a interactuar con sus padres y con el mundo exterior mediante ellos.
El sistema digestivo y respiratorio sigue ejercitándose para poder funcionar después del nacimiento.
El ya puede mover cada músculo de su rostro que ya se ha formado completamente con cejas y pestañas. Abre y cierras los ojos, sonríe y hasta bosteza.
En la madre: Falta de aire, problemas al respirar y sofoques de calor. Preparándose para la lactancia.
La falta de aire y oxigeno, las complicaciones para respirar y los sofoques de calor son muy comunes en esta ultima etapa del embarazo. Después de la semana 31 la madre comienza a sentir estas molestias que solo puede controlar relajándose en un lugar fresco y ventilado.
Es que el bebe ya es demasiado grande y va presionando tus pulmones. No falta mucho para que tu bebe se acomode para nacer y todo esto pase. Por ahora el útero sigue apretando a la vejiga y cada vez tienes más ganas de orinar, por lo que quizás tengas que levantarte varias veces por la noche.
Los pechos se van llenando de leche y por eso el calostro puede comenzar a perderse por los pezones. Es hora de que comiences a pensar en la lactancia y nada mejor que tomar un curso para así poder tener practica en esta cuestión.