En el bebe: Más grasa corporal. Cambios de posición.
Ya podrás notar como el bebe se mueve y reacciona ante un sonido fuerte o al tacto en la panza. Sus ojos se abren y se cierran y, por lo general, ya tienen una pigmentación que igualmente se seguirá definiendo después del nacimiento.
El bebe ya tiene un color más rojizo por la grasa corporal que fabrico debajo de la piel, esto es lo que hace que su piel se vaya estirando y además, también le ayuda a mantener su calor corporal.
Su cerebro sigue desarrollándose aunque, a diferencia de antes, su cabeza ya no crece tanto porque tiene un tamaño equilibrado con el resto del cuerpo.
En esta semana 30 de embarazo, el bebe llega a medir un poco más de 42 cm y pesar aproximadamente 1.5 Kg.
En caso de ser varón, también es en esta semana, cuando le bajan los testículos que hasta ahora se encontraban cerca de los riñones.
El bebe ya comienza a buscar la posición para su nacimiento. Recordemos que para que haya un parto normal se necesita que este de cabeza, pero algunos bebes no logran ubicarse de esta manera por diferentes razones y necesitan de una cesárea.
En la madre: Buena alimentación. Contracciones.
La madre debe agregar a su dieta alimentos ricos en proteínas, acido fólico, calcio y vitamina C ya que el bebe necesita de todo esto para fortalecerse.
Pero debe cuidar su alimentación comprendiendo que durante el embarazo la digestión es más lenta y un problema de constipación podría ser muy complicado en esta etapa.
Seguramente las contracciones comiencen a darse con mayor frecuencia. Los movimientos del bebe pueden hacer que el abdomen se endurezca, en estos casos solo tiene que controlar su respiración para seguir el ritmo de cada contracción.
Las patadas del bebe también son más fuertes y esto provoca dolores y molestias, busca una posición en la que el también se sienta cómodo.